Porque en realidad no te das cuenta de lo precioso que es, hasta que lo pierdes. No te das cuenta de como te gusta que te mire todos los días, que te sonria sin ningún motivo, que te diga cosas bonitas, que se haga el duro por tí. Día a día pasas por alto pequeños detalles, que al fín y al cabo son muy importantes. Y llega un momento en que ya ni aprecias como se sonroja cuando te ve, como evita mirarte a la cara, como le cuesta sacar conversación contigo. Pasas por alto, que le encanta pasar todo su tiempo contigo. Y entonces, cuando todo esto se acaba, cuando se va la magia, cuando ya no está, te das cuenta de lo importante que fue para tí, y de que, nunca le dijiste claramente lo mucho que le querías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario